Arabia Saudita, Turquía y Pakistán se comprometen a defensa mutua ante creciente inestabilidad en Medio Oriente
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Arabia Saudita, Pakistán y Turquía firmaron este viernes en La Meca un acuerdo de defensa conjunta, uniendo a aliados musulmanes sunitas de Estados Unidos alarmados por un conflicto regional que provocó ataques con misiles iraníes contra los exportadores de petróleo del Golfo.

Irán y sus aliados estuvieron atacando a Arabia Saudita y a otros estados del Golfo, además de bloquear sus envíos de energía, desde que Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque contra el país el 28 de febrero, marcando una importante escalada tras años de agitación regional.
El “Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca” tiene como objetivo fortalecer la disuasión colectiva frente a cualquier acto de agresión y estipula que un ataque armado contra cualquiera de los tres países se consideraría un ataque contra todos ellos, señalaron en un comunicado conjunto.
Sin embargo, el comunicado no detalló los compromisos específicos asumidos por cada parte, y no quedó claro hasta qué punto el acuerdo los obligaría a emprender acciones militares concretas para defenderse mutuamente.
El vicepresidente turco, Cevdet Yilmaz, afirmó que el acuerdo no estaba dirigido contra ningún país en particular. Un funcionario turco añadió que el pacto era de carácter estrictamente defensivo y no anulaba los acuerdos previos que estos países mantenían con otras naciones.
Las tres naciones comparten preocupaciones sobre las posturas militares cada vez más agresivas tanto de Israel como del Irán chiita revolucionario, mientras su aliado histórico, Estados Unidos, lucha por contener una inestabilidad regional que ha provocado una crisis energética mundial.
Acuerdo de defensa se basa en vínculos militares de larga data
Medio Oriente estuvo en llamas durante casi tres años, desde el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023.
Israel libró una guerra en Gaza, invadido el sur del Líbano y tomado territorio en Siria, además de lanzar dos campañas aéreas contra Irán. Teherán atacó a Arabia Saudita, Kuwait, Bahréin, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Omán, Jordania e Israel.
Si bien Turquía y Pakistán, situados en la periferia de Medio Oriente, evitaron ataques directos de gran envergadura, ambos están ansiosos por calmar los conflictos que amenazan su propia seguridad y economía.
Para Arabia Saudita, tres años de conflictos en Medio Oriente pusieron en peligro sus exportaciones de petróleo y sus ambiciosos planes de desarrollo, además de suscitar serias dudas sobre la fiabilidad del paraguas de seguridad que Estados Unidos le proporcionó durante décadas.
Burcu Ozcelik, investigadora principal de Seguridad en Medio Oriente del centro de estudios RUSI, señaló que el acuerdo se centraba en contrarrestar la hegemonía iraní en la región y en establecer una disuasión frente a Israel, más que en avanzar hacia una confrontación con Teherán.
“Creo que el objetivo es precisamente el contrario”, afirmó Ozcelik.
Pakistán proporcionó formación y asistencia técnica a las fuerzas saudíes durante décadas, mientras que Turquía y Pakistán intercambiaron buques de guerra y aviones de entrenamiento. Arabia Saudita es un importante comprador de drones turcos.
Pakistán desplegó unos 8m000 efectivos, aviones de combate, drones y un sistema de defensa aérea en el reino, y ha inició negociaciones con Kuwait para proporcionar seguridad a cambio de cooperación e inversión en el sector energético. La oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declinó hacer comentarios. Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de la India declaró que el país seguía de cerca la evolución de este pacto. Irán no se pronunció de inmediato.



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